
Los HHH fueron una eminencia en el hardcore mundial y una prueba genuina de que en un país como el nuestro también podían salir grupos con tirada internacional y un reconocimiento de culto legítimo y unilateral a quizás la corriente musical más catártica y visceral (y agotadora, vaya) del planeta. Hablando de este terceto de catalanes lumbreras, nativos de Bañolas, no me valen ejemplos a los que meter en un mismo lote o sincopar como los primeros (primerísimos) Soziedad Alkoholika o Sin Dios, que puedo respetar por haber sabido cultivar la mala leche y la velocidad sobrehumana sin ahorrarse claras influencias metálicas como investidura de una feliz comunión entre el thrash metal de la Bay Area ochentero y el hardcore punk badbrainsiano de finales de los 70, porque sí hay algo que de verdad los caracteriza es una frescura incomparable, un sentido del humor combativo espontáneo y una fiereza inusual, más a sabiendas de que surgieron al alimón de la vieja ola del hardcore neoyorquino en los 80.
Como los mejores grupos de hardcore (o casi todos), comenzaron con esa absoluta carencia de pretensiones y ambiciones artísticas para luego desquitarse y mejorar en lo técnico (aunque siempre han sido la leche mires como los mires) hasta formar un par de grupos más en paralelo, los crossovers puros Overthhhrow y los hardcorianos melodiosos noventeros Rouse, ambos cantados en inglés y de un nivel excelso, asombroso, como era de esperar partiendo del fundamental Homo Homini Lupus, la obra maestra de HHH y una auténtica filigrana de técnica y conciencia subversiva inmiscible perfectas en el thrashcore y el hardcore punk patrios. Overthhhrow y Rouse siempre fueron prolongaciones cuidadosas con variaciones de tono de este discazo legendario. Escuchad, si no, sensacionales cortes de Rouse como False Hope o Forseen Reality o el brutal ep It’s Funny, que nadie diría que son parte de la cría de un grupo de hardcore melódico.
El año pasado B-core editó el delicioso Discography complete de HHH en digipack. Un tesoro y un orgullo de casa capaz de reanimar a tus abuelos hasta el punto de hacerles follar como si volvieran a contar con 20 años, o de cargárselos del susto si aún viven.
Archivado bajo: ruidaco
















Coño, ya casi les había olvidado. El de la derecha del todo era (o todavía es, no sé bien) profesor de Química en el instituto de Sant Feliu de Guíxols. Al ladito de mi pueblo. La última escuela que pisé. Buen tipo. Y sí, gran banda, aunque me duró poco la fiebre hardcore, todo sea dicho.
Desconocía el dato, pero no me extraña. Eran un prodigio tanto musical como intelectualmente.
Joder, anotados, no los conocía. Gracias!
[...] colegas fuera capaz de revolucionar el hardcore mundial en los ablandados 90. Con Homo Humini Lupus, HHH fijó sus objetivos de cambio en esa depurada técnica del trash metal de la que frecuentemente [...]