
Sólo hay un modo de comprender Deadgirl como requiere y merece, anulando toda proximidad con lo racional y cambiar la probabilidad de la fábula siniestra y el cuento depravado por la predisposición a la credulidad. El relato colindante con la fantasía onanista y la necrofilia es más fácil que se resienta por la obsesión por la meticulosidad de imitar la realidad en un contexto de fantasía surrealista que agazapándose bajo las seguras bazas del absurdo y la inverosimilitud. Ya se hartaron de decirlo Hitchcock y Oscar Wilde. Buscar la lógica de las situaciones en las tramas más descabelladas es de estúpidos, cuando siempre se logran mejor los propósitos supliendo la realidad por la ensoñación onírica destapada por la imaginación. Pero no todos son capaces de filmar Con la muerte en los talones y escribir El retrato de Dorian Gray, de hecho, nadie es capaz de hacerlo como sus autores, de hacer que funcione como lo hace. Lo mismo podríamos decir de Buñuel, cuyas El ángel exterminador y El discreto encanto de la burguesía son, a mi ver, dos de las mejores películas de la historia. No es una mera cuestión de burlar la verosimilitud, lo cual no es difícil, sino de designar un significado a esa burla, dicción artística o lúcida preocupación ética y personal mediante. Talento innato es lo que se necesita para que de verdad funcione. Decídselo a Lynch.
Cierto que Deadgirl no es un relato necrófilo en el sentido que lo era la abiertamente fantástica y sobrenatural La máscara del demonio, de Mario Bava, está más cerca del necromanticismo de Jörg Buttgereit y la filosofía de la caridad del monstruo y la fascinación por la putrefacción y lo horrible del autor de manga de horror Hideshi Hino, del que su debut en cine (bueno, en video) para la célebre serie gore nipona Guinea Pig, Mermaid in a manhole, guarda estrecha relación con esta Deadgirl, pero sus emergentes deslices continuos con la realidad en la que se sumerge, tópica subtrama de desamor en la universidad, romper repentinamente la sobriedad de la narración y la situación de los personajes con brutales interrupciones de humor subreal y grotesco, la misteriosa chica zombi y los impulsos pervertidos, sadomasoquistas y psicópatas que ésta desata en los chavales que se la follan, sí la hace desembocar, finalmente, al gremio de ese cine fantástico imposible y extraño, sin pretensiones de nada y sin ni siquiera moral, o una muy poco amiga de la preestablecida o bien vista legalmente, y hablo yendo pasos más allá del cometido necrofílico (la conclusión de esa voluntariamente rídicula -sin embargo, más honesta que cualquier zafio American Pie o comedia romántica al uso- subtrama de desamor adolescente, por ejemplo).
Vista así, Deadgirl es una atípica y soberbia fábula grotesca, absurda, romántica y desquiciada que no es plato de buen gusto para muchos, una pequeña maravilla que te hará sentir tan sucio e ilegal como esos tres chavales protagonistas que, hagan lo que hagan y digan lo que digan, piensan exactamente lo mismo. Que nadie intente ver una lectura reaccionaria de la clase media baja (las familias disfuncionales y barriobajeras son más propensas a la delincuencia y a la depravación) porque sería una visión chorra y superficial de un aspecto que apenas se tiene en cuenta en la película y porque aquí todo el mundo pilla cacho de inmundicia que llevarse a la conciencia (en caso de que la tenga). El final, también visto en Re-Animator pero, sin embargo, y a diferencia de aquél, enfermizo, bello, amoral y cruel a un tiempo, es de absoluta obra maestra. Desgraciadamente, y aunque no es de las que pueden dejar indiferente, Deadgirl está condenada a la incomprensión y al más injusto olvido, cuando debería estrenarse por todos los medios en todo el mundo. Hace falta agitar conciencias, reflejar al montruo reprimido, remover estómagos y que la gente deje de engañarse con fantochillos petulantes e hipócritas de filmoteca como Hanake.
Mucho ojo a uno de los dos directores, Michael Sarmiento, que justo un año antes de Deadgirl dirigió Heavy Petting, una blancuzca y amable comedia romántica donde el chico que conoce chica termina sintiéndose más atraído por el perro de ésta. Por supuesto, no se estrenó aquí y en casi ningún otro sitio. Definitivamente, Sarmiento sí tiene cosas que contarnos, y cómo.
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Esta es una a la que le he tenido ganas desde hace tiempo (a la película, no al chocho muerto, valga decir). En IMDB no tienen fecha de estreno. ¿Se sabe algo de si llegará a tierras ibéricas (en cualquier formato) o pasará lo de tantas otras veces?
Supongo que pasará lo de casi siempre. No se estrenará en salas, puede que ni siquiera en DVD. Misma suerte está corriendo Heavy Petting, y eso es por una muy mala política, porque no me lo explico, si no.
Pequeña corrección: Marcel Sarmiento.
Gracias por complicar un poco más mi vida tratando a partir de ahora de encontrar a toda costa estas pelis.
Un saludo.
Gracias por la corrección. Ya me había dado cuenta, pero lo encontré una pequeñez y me dio pereza corregirlo.
Encontrar un DVD ripeado de Deadgirl para ver en tu casa no es difícil, hombre. Prueba en los foros de descarga directa habituales (Vagos, Tripilandia, Taringa, etc…).